La sopa que hago cuando no tengo ganas de cocinar y quiero algo rico. Frijoles negros con bolitas de masa llenas de menta y serrano. Cada bocado es una explosión de sabor.
Con frijol seco: Enjuaga los frijoles y ponlos en una olla grande con 6 tazas de agua. Cocina hasta que estén suaves y se desbaraten al apretarlos, aproximadamente 2 horas. (Si usas frijoles de lata, sáltate al paso 3.)
En un tazón mezcla la masa harina con aceite, menta, chile serrano, sal y el agua calientita. Ve poniendo el agua poco a poco hasta que quede una masa manejable, como plastilina. Haz bolitas chiquitas (como de 2 cm) y presiona el centro con tu pulgar para hacer un hoyito.
En la misma olla donde vas a hacer la sopa, pon la cucharada de aceite y la cebolla con sal. Cocina hasta que esté dorada, unos 5 a 7 minutos.
Agrega los frijoles con su líquido (si son de lata, agrega 2 tazas más de caldo o agua). Deja que hierva.
Cuando suelte el hervor, agrega todas las bolitas al mismo tiempo. Tapa y cocina 10 a 15 minutos hasta que las bolitas floten y estén cocidas. Prueba la sazón y ajusta.
Notas
Frijoles de lata: Si usas frijoles de lata, usa 2 latas. En una olla pon el aceite y la cebolla con la sal a dorar. Cuando esté lista pon las latas de frijol con su líquido y 3-4 tazas de agua. Checa de sal y de líquido, capaz y necesita un poco mas de agua. Cuando esté calientita pon las bolitas de masa.
Es importante hacer todas las bolitas primero y ponerlas al mismo tiempo para que se cocinen parejo.
Si la masa se siente seca y se agrieta, ponle un poquito más de agua. Si está pegajosa, más masa de harina.
Puedes cambiar la menta y el serrano por cilantro y jalapeño, o cualquier combinación de hierba y chile que te guste.
Los niños pueden ayudar a hacer las bolitas. Sólo recuerda que la masa tiene chile.
Sirve con aguacate en rebanadas, un chorrito de limón y crema (o crema vegana).