Este chamoy de jamaica casero tiene un sabor ácido, picosito y dulce que no se compara con nada. Se hace con las flores de jamaica que te sobran del agua de jamaica, fruta seca y un poco de chile. Queda de un color morado hermoso, se hace en minutos y dura hasta un mes en el refri.
15 minutosminutos
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Calories: 10kcal
Ingredientes
2tazas flores de jamaica hidratadaslas que te sobran del agua de jamaica
1taza cerezas secas o arándanos secos
3cucharadas chile ancho molidoo cualquier chile en polvo, al gusto
Pon las flores de jamaica hidratadas, la fruta seca, el chile en polvo, el azúcar y la sal en la licuadora. Agrega una taza de agua hirviendo y deja reposar unos 5 minutos para que todo se suavice. (También lo puedes hacer en un tazón de vidrio.)
Licúa hasta que quede suave y sin grumos. Si queda muy espeso, agrega un poquito más de agua, como 1/4 de taza a la vez, hasta que te guste la consistencia.
Agrega el jugo de limón, prueba y ajusta. ¿Más sal? ¿Más limón? ¿Un toque de Tajín? Aquí es donde lo haces tuyo.
Vacía en un frasco limpio y guarda en el refri. Dura hasta un mes.
Notas
Consistencia. Para un chamoy espeso (perfecto para el rim de los vasos), no le pongas más agua al licuar. Si lo quieres más líquido para chorrearlo, ve agregando agüita de poquito en poquito.
Picor. Chile ancho = suave y ahumadito. Chile de árbol = picante de verdad. Empieza con menos y ve agregando después de probar.
Congélalo. Vacía el chamoy en una charola de hielos y congela. Cuando lo necesites, saca un cubito y se descongela en minutos.
Cero desperdicio. Usa las flores que te sobran del agua de jamaica. Les sacas doble provecho a un solo ingrediente.