La forma más fácil de cocinar quinoa para que quede esponjosa y deliciosa. Solo necesitas quinoa, agua y sal. Perfecta como base para ensaladas, bowls, sopas o guisos.
Enjuaga la quinoa bajo el chorro de agua fría en un colador de malla fina por 30 segundos. Frota entre tus dedos hasta que el agua salga clara.
Pon en una olla con tapa la quinoa, el líquido y la sal.
Tapa y deja hervir a fuego lento por 10 minutos. Para este tiempo los granos ya deben de estar hidratados y debes de ver unas "colitas" (el germen) flotando en la superficie.
Prueba, y si ya está suave, apaga y deja reposar tapada por 5 minutos. El líquido restante se va a absorber.
Esponja con un tenedor y sirve.
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Notas
Nota:
La quinoa puede tener un sabor jabonoso o amargo por las saponinas que la cubren. El truco es enjuagarla bien antes de cocinar.
Si después de reposar sigue habiendo líquido, cuélala.
Se puede usar caldo de verduras en lugar de agua para más sabor.
Se conserva en el refrigerador hasta 7 días y en el congelador hasta 6 meses.