Leche de almendra casera — cremosa, con sabor suave a nuez y lista en 3 simples pasos. Solo almendras y agua. Sin remojo largo si no tienes tiempo — un remojo rápido en agua caliente funciona. Sin aceites, sin gomas, sin conservadores. Más fresca, más rica y mejor que la de tienda.
15 minutosminutos
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remojo4 horashoras
15 minutosminutos
4personas
Calories: 16kcal
Ingredientes
1taza de almendras remojadas de 4 horas a toda la noche
3tazas de agua
3dátiles
una pizca de sal
Instrucciones
Escurre las almendras muy bien y ponlas en la licuadora.
Agrega tres tazas de agua, los dátiles, la pizca de sal y empieza a licuar. Empieza con una velocidad baja y ve subiendo poco a poco. Deja la licuadora correr por un buen tiempo.
Vacía la leche a un bowl cubierto con el pedazo de tela para colar la leche, Exprime muy bien la pulpa, exprime lo más que puedas hasta que no salga más líquido.
Listo. Ponla en un contenedor con tapa y métela al refrigerador y úsala como cualquier otra leche.
Notas
NO vayas a tirar la pulpa que sobra. Ponla en una charola y ponla a secar al sol. Esta pulpa seca la puedes usar como harina o para poner en smoothies, etc.
Remoja las almendras en el refrigerador, no a temperatura ambiente. Para obtener leche más cremosa, remoja durante toda la noche (8–12 horas).
Remojo rápido: 1–2 horas en agua muy caliente. Licúa por 1–2 minutos completos. 1 taza de almendras : 3 tazas de agua = leche cremosa y rica.