Pasta vegana con tomates cherry y albahaca fresca lista en 20 minutos. Solo 5 ingredientes, rápida, nutritiva y perfecta para cualquier día de la semana.
5 minutosminutos
15 minutosminutos
0 minutosminutos
20 minutosminutos
4personas
Calories: 460kcal
Ingredientes
12oz340 g de pasta larga (espaguetis, linguine o bucatini)
2tazas de tomates cherryunos 300 g, puedes usar tomates uva o tomates pera
½taza de hojas de albahaca fresca
4dientes de ajorebanados en láminas delgadas
¼taza de aceite de oliva extra virgen
Sal y pimienta negra recién molida al gusto
Opcional: chile seco en hojuelas y queso parmesano vegano para servir
Instrucciones
Pon a hervir una olla grande con abundante agua salada. Cocina la pasta según las instrucciones del paquete hasta que esté al dente, menos 1 minuto del tiempo indicado. Reserva 1 taza del agua de cocción antes de escurrir.
Mientras la pasta se cocina, calienta un sartén grande a fuego medio. Añade el aceite de oliva y los tomates cherry. Cocina por 3 a 4 minutos hasta que empiecen a reventar. Si necesitan ayuda, aplástalos suavemente con la parte de atrás de una cuchara de madera.
Añade el ajo rebanado y una pizca de sal. Cocina por 2 a 3 minutos más hasta que el ajo se ablande y los tomates suelten todo su jugo.
Con pinzas o espumadera, transfiere la pasta cocida directamente al sartén con los tomates. Mezcla bien para que la pasta se impregne del jugo de los tomates.
Si la pasta está seca, agrega un poco del agua de cocción reservada, un cuarto de taza a la vez, hasta alcanzar la consistencia deseada.
Retira del fuego. Rompe las hojas de albahaca con las manos y esparce sobre la pasta. Mezcla suavemente.
Sirve inmediatamente con pimienta negra recién molida, un chorrito de aceite de oliva virgen extra y, si deseas, queso parmesano vegano.
Notas
Usa tomates cherry de colores (amarillos, naranjas) para un plato más vibrante.
No escurras toda el agua de cocción; el almidón del agua ayuda a crear una salsa sedosa.
Para un toque picante, añade chile de árbol seco al sartén con los tomates o espolvorea hojuelas de chile seco al servir.
Las sobras duran hasta 3 días en el refrigerador. Recalienta en un sartén con una cucharadita de aceite de oliva.