Esta sopa de tomate casera es esa misma sensación reconfortante de la sopa de lata que crecimos comiendo, pero hecha en casa, con ingredientes frescos y mil veces más rica. Solo cueces las verduras, las licúas hasta que quedan sedosas y cremosas (sin una gota de crema) y la terminas con orégano y albahaca. Es fácil, rápida y 100% vegana: la cena perfecta para un día de frío con un buen sándwich a un lado.
3 minutosminutos
15 minutosminutos
0 minutosminutos
18 minutosminutos
4personas
Calories: 63kcal
Ingredientes
2libras de tomates madurosunos 8-10 tomates roma, en cuartos
2zanahoriaspeladas y en trozos
2tallos de apioen trozos
1cebolla chicao media mediana, en trozos
2dientes de ajopelados
2a 3 tazas de caldo de verduras o aguasuficiente para cubrir
1cucharadita de orégano seco
1cucharadita de albahaca seca
Sal al gusto
Aceite de oliva extra virgenpara terminar
Instrucciones
En una olla sopera, pon los tomates, la zanahoria, el apio, la cebolla y el ajo. Agrega el caldo o agua, apenas lo suficiente para cubrir las verduras.
Cuece a fuego medio hasta que todas las verduras estén suaves, unos 20 minutos.
Licúa todo con un robot de cocina, una licuadora de inmersión o en la licuadora, hasta que quede sedoso y cremoso.
Regresa la sopa a la olla, agrega la sal, el orégano y la albahaca. Calienta a fuego bajo. Si la quieres más espesa, deja que reduzca; si la quieres más ligera, agrega un poco más de caldo.
Sirve calientita y termina con un chorrito de aceite de oliva.
Notas
Para más sabor: rostiza los tomates, la cebolla y el ajo en el horno a 400°F (200°C) por 20-25 minutos antes de licuar.
Para servir: queda increíble con garbanzos rostizados a modo de crutones, una cucharada de pesto o un sándwich de queso amarillo vegano.
Dura de 4-5 días en el refri; se congela bien hasta 3 meses.