Tomates cherry rostizados al horno con aceite de oliva, ajo y orégano. Listos en 40 minutos. Ten el frasco en el refri y úsalos en pasta, pizza, pan tostado y hamburguesas toda la semana.
15 minutosminutos
40 minutosminutos
55 minutosminutos
Calories: 208kcal
Ingredientes
2lb900 g de tomates cherry
½cucharadita de azúcar
½cucharadita de ajo en polvo
1cucharadita de sal
1cucharadita de orégano seco
4cucharadas de aceite de oliva
Instrucciones
Precalienta el horno a 350 °F (175 °C).
Prepara una charola para horno con papel pergamino o un tapete de silicón.
Lava los tomates, quítales los tallitos y córtalos a la mitad. Colócalos en la charola en una sola capa.
En un tazón aparte, mezcla el aceite de oliva con el azúcar, la sal, el ajo en polvo y el orégano.
Vierte la mezcla sobre los tomates y revisa que queden bien cubiertos.
Hornea de 35 a 40 minutos o hasta que empiecen a dorarse.
Saca del horno y déjalos enfriar por completo antes de probar o guardar. Salen ardiendo por el aceite y los jugos del tomate.
Guarda en el refrigerador en un frasco bien tapado con todo su aceite y jugos.
Notas
Si usas otro tipo de tomate, como roma o saladet, córtalos del tamaño de medio tomate cherry para que se rosticen en el mismo tiempo.
Usa una charola con orillas levantadas para no perder los jugos, que son oro puro para pasta y pan.
Duran hasta una semana en el refri. El aceite se pone sólido con el frío; deja el frasco a temperatura ambiente unos minutos antes de usar.
También se pueden congelar hasta por 3 meses en una bolsa aplanada. Úsalos en platillos cocinados.
Al salir del horno puedes terminarlos con albahaca o perejil picado.