
Acerca de esta receta
Los frijoles refritos caseros son uno de los básicos más importantes de la cocina mexicana. Son cremosos, llenos de sabor y mucho mejores que cualquier cosa que venga en lata. Solo necesitas frijoles, cebolla, aceite y sal y ya. Si usas frijoles de lata, los tienes en la mesa en 20 minutos o menos.
Yo siempre tengo frijoles refritos en el refri. Son la base para los molletes, un acompañante perfecto para tacos y enchiladas, y un relleno para burritos y quesadillas; la verdad, son buenísimos solos o en un taquito con tortillas de maíz recién hechas o una tortilla de harina calientita.
Por qué te va a encantar esta receta
- Solo 3 ingredientes, frijoles, cebolla y aceite de oliva (más sal)
- Listos en 20 minutos con frijoles de lata, o hazlos desde cero con frijoles secos
- Mucho mejores que los de lata, en casa controlas la textura, la sal y el sabor (pero si tienes de lata y quieres mejorarlos, revisa este post sobre cómo mejorar frijoles de lata).
- Naturalmente veganos y sin gluten cuando los haces con aceite de oliva u otro aceite vegetal.
¿Qué significa frijoles refritos?
El nombre proviene del verbo español «refreír», que significa freír algo intensamente o por un tiempo prolongado. Los frijoles no se fríen dos veces. Primero se cuecen hasta que están suaves; luego se machacan y se fríen lentamente en grasa (aceite, mantequilla o, tradicionalmente, manteca de cerdo) junto con cebolla. Entonces «frijoles refritos» realmente significa «frijoles bien fritos» o «frijoles machacados y fritos».

Beneficios nutricionales de los frijoles refritos
Los frijoles refritos son una fuente rica en proteínas, fibra, vitaminas y minerales. Son una parte esencial de una dieta saludable. Usar aceite de oliva en vez de manteca vegetal o de cerdo los hace más saludables sin sacrificar sabor.
Ingredientes para hacer frijoles refritos
- Frijoles. Puedes usar frijoles negros, pintos o los que tengas en casa. También puedes usar frijoles de lata. Si empiezas con frijoles secos, cuécelos primero o usa la Instant Pot.
- Aceite de oliva o aceite vegetal. Yo los preparo con los dos tipos de aceite, pero me gustan más con aceite de oliva.
- Cebolla picada. Blanca o amarilla, las dos funcionan.



Tips para comprar frijoles de lata
- Revisa los ingredientes: lee la etiqueta. Lo mejor es que solo tengan frijoles, agua y sal.
- Bajo en sodio: Muchos frijoles enlatados contienen altos niveles de sodio. Busca opciones bajas en sodio para mantener tu ingesta de sal bajo control.
- Sin BPA: Busca marcas que indiquen que sus latas no contienen BPA.
- Compara precios y marcas: No tengas miedo de probar diferentes marcas y encuentra la que te ofrezca la mejor relación calidad-precio.
- Frijoles orgánicos: Yo sí creo que vale la pena por los beneficios para el medio ambiente y la salud.
Cómo hacer frijoles refritos paso a paso
- Cocina los frijoles. Si usas frijoles secos, cuécelos en una olla grande con suficiente agua. Cocina a fuego lento hasta que estén suaves. Si los usas de lata, escúrrelos y enjuágalos, pasa al paso 2.
- Sofríe la cebolla. En un sartén grande, calienta el aceite a fuego medio. Agrega la cebolla picada y sofríe hasta que esté dorada y fragante.
- Machaca los frijoles. Agrega los frijoles cocidos al sartén y machácalos con un machacador de frijoles hasta obtener la textura que quieras. Si se secan, agrega un poco de agua o de caldo de frijol. Recuerda: los frijoles se espesan cuando se enfrían, así que déjalos un poco más sueltos de lo que quieres que queden al final.
- Sazona y sirve. Prueba y agrega sal al gusto. Sirve caliente.

Tips para los mejores frijoles refritos
- Guarda el caldo de frijol. Si cocinas frijoles secos, guarda el líquido de cocción. Tiene mucho sabor y es perfecto para ajustar la consistencia.
- Controla la textura. Machaca menos para frijoles rústicos con pedazos. Machaca más (o usa una licuadora de inmersión) para que queden bien suaves. En mi casa nos gustan más sueltos.
- Usa suficiente aceite. Una buena cantidad de aceite de oliva hace una gran diferencia en sabor y cremosidad. No le escatimes.
- Sazona al final. Prueba después de machacar – siempre puedes agregar más sal pero no la puedes quitar.
- Se espesan al enfriarse. Siempre déjalos un poco más sueltos de la textura final que quieres. Los puedes aflojar con agua o caldo al recalentar.
Variedades de frijoles refritos
Los más comunes son con frijoles pintos o negros, pero también puedes usar frijoles rojos, blancos o mayocoba. Cada tipo da un sabor y color ligeramente diferente, pero la técnica es exactamente la misma.
Cómo servir los frijoles refritos
Los frijoles refritos son súper versátiles. Sírvelos como acompañamiento para tacos, enchiladas o tofu revuelto. Úsalos como relleno para burritos y quesadillas. Úntalos en molletes o en sopes. O simplemente cómelos con totopos hechos en casa o comprados como dip para botana.

4 razones para hacer frijoles refritos en casa
- Control sobre los ingredientes. Tú eliges el aceite, la sal, los frijoles. Usa aceite de oliva en vez de manteca para una versión más saludable.
- Sabor auténtico. Los frijoles de lata no saben igual. En casa ajustas las especias, la cebolla y la sazón a tu gusto.
- Costo. Los frijoles secos son mucho más baratos y rendidores. Un batch grande cuesta muy poco.
- Textura perfecta. Tú decides qué tan suaves o rústicos los quieres. En mi casa nos gustan más sueltos – no nos gustan secos.
Ingredientes extras para probar
- Especias: Comino, pimienta de cayena, chile en polvo y orégano le quedan muy bien. Empieza con poquito y ajusta al gusto.
- Chiles: Prueba con jalapeños en vinagre, serranos frescos, o chipotles en adobo para un toque ahumado. También puedes guisarlos con salsa verde.
- Tomates: Tomate fresco picado finito o una cucharada de salsa roja le dan un toque de acidez y frescura.
- Queso: Si no haces la versión vegana, agrega queso Oaxaca, Chihuahua o Monterey Jack rallado mientras los frijoles están calientes.
- Crema: Un chorrito de crema mexicana encima le da una cremosidad increíble. Para la versión vegana, usa crema de origen vegetal.
Cómo guardar los frijoles refritos
- Refrigerador: Guarda en un recipiente con tapa hasta por 5 días.
- Congelador: Congela en porciones hasta por 3 meses.
- Para recalentar: Calienta en un sartén a fuego bajo, agregando un chorrito de agua o caldo para aflojarlos.
Preguntas frecuentes
Otras recetas de frijoles que te van a encantar:
- Frijoles puercos
- Frijoles refritos en Instant Pot
- Sopa de frijol negro con bolitas de masa
- Pozole de frijol negro
- Sopa de fideo con frijoles
Frijoles Refritos (Receta Casera Fácil)
Equipo
- 1 Machacador de frijoles o una cuchara de madera
Ingredientes
- 3 tazas de frijoles pintos o negros cocidos 2 latas (400g cada una) de frijoles, escurridos y enjuagados
- 3 cucharadas de aceite de oliva o aceite vegetal
- 1 cebolla mediana picada finito
- Sal al gusto
- 1/4 a 1/2 taza caldo de frijol o agua (según se necesite para la textura)
Instrucciones
- Sofríe la cebolla: En una sartén grande, calienta el aceite de oliva a fuego medio. Añade la cebolla y sofríe hasta que estén suaves y dorados.
- Añade los frijoles: Añade los frijoles cocidos a la sartén. Si los frijoles están muy secos, puedes añadir un poco del agua o agua de cocción de los frijoles.
- Machaca los frijoles: Con un machacador de frijoles o la parte de atrás de una cuchara de madera, empieza a aplastar los frijoles hasta obtener la consistencia deseada. Si prefieres los frijoles más suaves, puedes añadir un poco más de agua.
- Ajusta el sabor: Prueba los frijoles y añade sal al gusto. Continúa cocinando a fuego lento durante unos minutos más para que los sabores se mezclen.
Notas
- Frijoles: Negros y pintos son los más comunes. También puedes usar frijoles rojos, blancos o mayocoba. La técnica es la misma.
- Frijoles de lata: Escurre y enjuaga bien o, si son frijoles orgánicos, usa el líquido en lugar de caldo de frijol para ajustar la textura.
- Desde cero: Si usas frijoles secos, cuécelos primero en olla o Instant Pot. Guarda el caldo de cocción – tiene mucho sabor y es perfecto para ajustar la consistencia.
- Aceite: El aceite de oliva es mi favorito por sabor y salud. También puedes usar aceite vegetal, mantequilla, o tradicionalmente manteca de cerdo.
- Textura: Siempre déjalos un poco más sueltos de lo que quieres – se espesan al enfriarse. Afloja con caldo o agua al recalentar.
- Cómo guardar: Refrigera en un recipiente con tapa hasta por 5 días. Congela en porciones hasta por 3 meses. Para recalentar, calienta en un sartén a fuego bajo con un chorrito de agua o caldo.
- Ideas de sabor extra: Agrega comino, chile en polvo u orégano. Mezcla con jalapeños en vinagre, chipotles en adobo o salsa verde. Encima ponle queso fresco desmoronado o un chorrito de crema.
Nutrición
information
La información nutricional de esta receta y de todas en la pagina es aproximada. Los valores exacto no están garantizados.

